miércoles, 17 de diciembre de 2014

Silencio

Cuándo fue que dejaste que el musgo recubriera tu piel

Cuándo fue que el viento marcó esos surcos en tu rostro

Cuándo la tierra húmeda de tus pies se volvió piedra rancia

Y tu cuerpo encalló entre los riscos del olvido?

Será que te perdí en el sucumbir de mis párpados

mientras el tiempo se burlaba a mis espaldas,

o simplemente prescindí de tu estar acá,
ahora,

obtusa y quebrada, a veces solo ingenua...?

Recorro cada centímetro del aire que alguna vez tejimos juntos,

Tal vez respire aún la incandescencia en los confines de tu mundo

y palpite, imperceptible, una voz que me abrace

entre los ecos del silencio.

lunes, 14 de abril de 2014

Me asaltó una duda pero vinieron las certezas a lincharla.
Así concluyó este episodio, bajo la seguridad del dogmatismo.

jueves, 23 de enero de 2014

Querer quererlo

Amar
Querer
Desear
Es la intensidad lo que los diferencia?

Yo lo quiero.
En todos sus sentidos.
El aire que respira y lo áspero de sus dedos.
Sus ojos de niño, su sonrisa perversa.
Querer para mí, y ese querer del afecto.
Yo lo quiero...

Lo quiero...
A la distancia.
En la fantasía compartida, tejida con palabras.

Y si nuestra piel se toca,
que sea sólo para un nuevo impulso
de encuentros y desencuentros hilvanados con mensajitos
de texto, del face, de whatsapp...

Que sea sólo para amontonar deseo
y mantenernos expectantes.

Porque tenerlo para mi muy cerca
es ver ranuras, grietas, abismos.
O una realidad en carne viva.

Es no querer quererlo nada.

lunes, 28 de octubre de 2013

Apnea

AGUANTANDO LA RESPIRACIÓN 


Desde el 12 de Octubre se presenta todos los sábados en el espacio cultural Pata de Ganso una nueva temporada de Apnea, repletos de nada, la más reciente creación del coreógrafo y director David Señoran. 

En el reducido espacio de la sala, se propone desde el primer instante una muy estrecha relación entre los intérpretes y el público, relación que se desarrolla en un tire y afloje de tensión a lo largo de toda la obra. Es un retener el aliento para soltarlo de golpe sin saber hasta cuándo se podrá respirar con tranquilidad. Avasallado por el estrepitoso acercamiento del grupo de jóvenes que sueltan carcajadas con furor, el espectador se ve progresivamente envuelto en un fluir de emociones que acompaña los movimientos del transcurrir de la vida misma. La música es en vivo y en directo, y los tonos bajos del cello revelan algo inquietante, oculto por detrás de la alegría manifiesta. Los artistas encarnan la particularidad, siempre sujeta a la globalidad colectiva, trasfondo constituyente y a su vez limitante del individuo. En el caos de asimetrías persistentes, cobra forma una narrativa en virtud de una misma coreografía con tantos estilos de movimiento como intérpretes. El juego es la constante y, en una espiral de movimientos reiterativos pero nunca iguales, van surgiendo y disipándose diversos matices de las relaciones interpersonales, el amor, la amistad y la complicidad, también la soledad y el dolor. El todo es una misma energía que cambia y se transforma, se impulsa hacia afuera sin dejarse escapar, se sofoca a sí misma por momentos, adquiriere forma para luego perderla hasta reestructurarse en otro foco de significado. A lo largo de la obra, la inquietud latente va ocupando cada vez más espacio hasta dejar al espectador solo con la vertiginosa sensación de sinsentido. 

Apnea es fruto de la investigación que lleva a cabo la compañía David Señoran, formada en el año 2009 a modo de espacio de búsqueda, creación y producción de los distintos lenguajes del cuerpo y del movimiento. Utilizando recursos de la danza y el teatro en un contexto por demás sobrio, la compañía logra suscitar emociones profundas que difícilmente pueden ponerse en palabras.

viernes, 19 de julio de 2013

sábado, 29 de junio de 2013

TU CASA, MI CASA, los cuerpos que habitamos

La danza es libertad, diría todo aquel que vivió la experiencia de sentir los músculos contraerse para luego aflojarse en un armonioso movimiento, siempre unido al ritmo de la propia respiración. Sin embargo, la danza es libertad siempre y cuando no exceda las pautas de la disciplina ni franquee los límites de la estructura impuesta. De este modo, la libertad de la danza se construye en un reducido espacio que se erige sobre el pilar del virtuosismo. No todo es bailar, no todos pueden bailar, no todos bailan bien. Andrea Servera se percata de esto y busca traspasar la barrera. Andrea Servera, bailarina, coreógrafa y directora del CAD (Combinado Argentino de Danzas), dirige esta vez TU CASA – ritual de un deseo primitivo, espectáculo que manifiesta el quiebre con “la estructura de la repetición hasta el hastío” que es la danza en su naturaleza originaria. Andrea considera que la danza, en sí misma, es un medio destructivo, ya sea por la exigencia física que demanda, ya sea por los valores estéticos que impone (como es el caso de la delgadez extrema). A su vez, observa que los distintos lenguajes de la danza se cierran sobre sí mismos, saturando todo espacio de libertad en este repliegue. ¿Dónde se encuentra entonces la libertad? Frente a estos obstáculos, Andrea busca otra perspectiva, una que signifique verdadera libertad. Así, atravesada por miradas de otras formas de expresión artística, como las artes plásticas y la música, pero también de otras esferas humanas como la filosofía y la sociología, la perspectiva de esta artista rompe con estructuras muy arraigadas y adquiere una apertura que da lugar a una riquísima creatividad: el lugar de la danza es nuestro cuerpo, son los cuerpo que habitamos, con sus talentos, sus pesares y sus trabas. Estos cuerpos son construcción, estructura. Se desarrollan mediante un proceso de exploración de lo propio (y de espiar lo ajeno), del dejarse atravesar por la palabra y por el movimiento, por identidades, adoptando a la intuición como guía y destruyendo así prejuicios y jerarquías. La heterogeneidad de la mirada de la coreógrafa y directora se refleja en sus proyectos, como TU CASA, la casa de la danza que son nuestros cuerpos. En virtud de una modalidad de trabajo horizontal, Andrea transforma el espacio en territorio de libre exploración y experiencia en que convergen distintos lenguajes expresivos, técnicas, estilos y realidades sociales, generando un contraste de fuerzas que encuentra su rumbo en el contraste mismo. Esta intensidad orgánica y fluida es la que transmite su nueva obra, TU CASA, que cobra consistencia y espesor de la mano de varios jóvenes talentosos de contemporáneo, hip hop y folklore, así como de la música del DJ Villa Diamante y de la vibrante percusión de Patricio Smink. En TU CASA, Andrea transforma la danza para adaptarla a su propio concepto: la danza es oportunidad. Durante el ritual, ya sea en los ensayos o en la presentación, la danza borra todas las diferencias, abriendo hendiduras en el muro que es el rígido contexto social, generando un sinfín de oportunidades. TU CASA es de acceso gratuito y se presenta los días 14, 15, 28 y 29 de Junio a las 19hs en el Hall Central del Teatro San Martín Natascha Ikonicoff

viernes, 10 de mayo de 2013

Adela

Adela tiene los zapatos mojados de tanto jugar en la lluvia. Adela ama la lluvia, ama los charcos de lodo que se forman en su jardín y ama más que nada en el mundo chapotear en ellos. Pero Adela no puede jugar en la lluvia. Cuando llega mamá, Adela se precipita en sus brazos, sollozando: “¡Virginia arrojó mis zapatos al agua!”, miente. Mamá no le cree, le enoja que la desobedezcan. “¿Virginia arrojó tus zapatos con tus medias adentro?”, le pregunta con frialdad. ¡Las medias! ¡Claro, no deberían estar mojadas! No le da tiempo de responder: “¿Por qué te los pusiste de nuevo?”, pregunta muy despacio, casi susurrando. Adela entiende que no la engañó y siente cómo el miedo oprime su pecho. No mamá, no te enojes, no mamita linda, piensa con todas sus fuerzas. Pero en este mundo los deseos no se cumplen. Mamá le pega un cachetazo mientras le recuerda lo tonta que es a los gritos. Adela odia la lluvia. Ya ni recuerda qué la impulsó a salir a jugar bajo el agua.