miércoles, 26 de agosto de 2009

decisiones trascendentales

Quino o Liniers?
bañarse a la mañana o a la noche?
fantasearte o conocerte?
gastar en libros o en ropa?
alegrias del hogar o azaleas?
River o Atlanta?
Eurípides o Sófocles?
Pathos o Logos?
rojo o azul?
decir de más o decir de menos?
facturas o triples de jamón y queso?
Grecia o Marruecos?
adidas o converse?
Cortázar o García Marquez?
TN o CNN?
verdad o libertad?
careta o transparencia?
plata o pasión?
escribir o vivir?
coordinación o disyunción?
yo o no yo?

martes, 18 de agosto de 2009

Vivir bailando o morir en el intento.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Este post es sobre ayer

Es que ayer fue un día de esos, en los que hacés más y pensás menos y resulta que terminas entendiendo todo sin saber exactamente qué. La contemplación es un momento om, pero mi felicidad reside en la pura nada del pensamiento, cuando la conciencia se da al mundo y no se busca a sí misma. Es que mi cabeza funciona un poco como el capítulo 18 de Rayuela. Así pues, respondo a la pregunta de unos cuantos, ¿sobre qué es este blog? Sobre los idas y vueltas de una conciencia medio inconciente que todavía no encuentra el justo medio entre pensar y ser, es sobre la búsqueda tanto en las palabras como en la vida, una búsqueda que no tiene objeto, solo camino. Es un espacio de catársis pero también de síntesis. Es sobre nada, en realidad. Pero también sobre historias de una mente descarrilada, sobre vivencias de un anónimo que se descubre cada día, o se construye quizá, sobre cuestiones nunca trascendentes. Sobre qué es el blog? No sé, depende de los días, depende del clima, depende del libro que esté leyendo o de los acrílicos (que no pude comprar porque están caros). Hoy, es sobre ayer. Ayer, que fue un día de mucho baile y poca plata. Ensayo. Abrumantes detalles de una coreagrafía increíble que me quemaron la cabeza para después no poder tomarme ese café con medialunas que le había pedido al mozo porque no encontraba la billetera. Te lo regalo, me podría haber dicho, viendo esta carita de perro desesperada porque pensaba que le habían robado, pero no, me sacaron todo y me mandaron a volar. Resulta que me la había olvidado, y también el celular. Resulta que me hicieron un favor, y yo a mi misma también: tuve tiempo. Tiempo para tirarme en un cacho de pasto libre de regalitos de perros y leer. En la mochila, tenía los zapatos de danza, las zapatillas y las balerinas, una calza, algunas monedas, galletitas y un libro de Cortázar. Resulta que había tiempo de todo lo que tenía en esa mochila, tiempo que en general no hay porque querés consumir, lo que sea, o porque los segundos te atan a las condiciones de una actualidad que no respira. Resulta que ayer hubo tiempo, pero de ese tiempo mortal que no es el del reloj. Y entendí mucho de la vida y del espíritu, nada que se pueda contar claro, porque vivir un ratito es asemántico, y no se explica. Ayer fue uno de esos días en los que no esperás nada y sentís todo.

sábado, 8 de agosto de 2009

la pastelera

Se hartó y dijo:
"Soy pastelera, es mi trabajo.
¿O cuando viene algún amigo médico a tomar la merienda, le decís "che, ya que estás, oscultame y tomame la presión"?
¿O a una amiga que estudie diseño de modas le preguntás a cada vez que la ves cómo es que no te trajo alguna prenda de diseño exclusivo?
Soy pastelera. Me encanta cocinar,
pero estoy harta de que en cada cumpleaños me reprochen de no haber hecho una torta para el cumpleañero,
de que cada vez que me invitan a tomar el té me echen en cara que no me digné a preparar budín o masitas,
de que gente que siquiera me conoce me pida como si nada de traerle tartas de ricota y de membrillo, gratis además, como si ser pastelera me obligase a ello.
Soy pastelera, es mi trabajo.
Mi T R A B A J O
y solo cuando yo lo decido y así lo quiero, también mi pasatiempos."
Nos quedamos mudos.




Pero es que queríamos torta y ella cocina muy rico.