viernes, 16 de diciembre de 2011

Por fuera de mi vida

Dos personas, dos celulares, una conversación:
[basado en hechos de la vida real]

chica 1: Y... Cómo estás?
chica 2: Todo tranqui. Mucho laburo. Vos?
chica 1: Nada nuevo, todo igual.
chica 2: Tu vida, en qué anda?
chica 1: En lo de siempre, escribiendo, pensando, laburando de lo que salga para llegar a fin de mes...
chica 2: Tu novia?
chica 1: En su vida.
chica 2: Y en la tuya? Cómo se porta.
chica 1: En este preciso momento, está en su vida.
chica 2: Pero es tu novia, de algún modo, siempre está en la tuya también. Cortaron?
chica 1: Digamos que ahora ella está sólo en su vida.
chica 2: ...
chica 1: Hoy estamos así.

Vos y yo. Pero hay días que estás sentada a mi lado. Nada más. Una pasajera más, una mirada entre tantas, perdidas en sus mundos privados. El desconocido es un otro, tal vez otra vida, otras sensaciones, pero nunca algo que se revele por el mero reconocerlo como otro. Hoy sos un otro. Quizás la única diferencia es que te conozco, y que eso yo lo sé y vos también.
Pero ya no desde mi, desde esta interioridad, ya desde fuera, sólo se ven dos pasajeras del tren Roca; dos personas que, por mera casualidad, se sentaron una junto a la otra. Una casualidad, de las muchas que se dan durante un día de viajes en transporte público. Hoy vos sos una casualidad. Y nada más.