jueves, 23 de enero de 2014

Querer quererlo

Amar
Querer
Desear
Es la intensidad lo que los diferencia?

Yo lo quiero.
En todos sus sentidos.
El aire que respira y lo áspero de sus dedos.
Sus ojos de niño, su sonrisa perversa.
Querer para mí, y ese querer del afecto.
Yo lo quiero...

Lo quiero...
A la distancia.
En la fantasía compartida, tejida con palabras.

Y si nuestra piel se toca,
que sea sólo para un nuevo impulso
de encuentros y desencuentros hilvanados con mensajitos
de texto, del face, de whatsapp...

Que sea sólo para amontonar deseo
y mantenernos expectantes.

Porque tenerlo para mi muy cerca
es ver ranuras, grietas, abismos.
O una realidad en carne viva.

Es no querer quererlo nada.