domingo, 1 de enero de 2012

Duelo de la promesa

Eras promesa
promesa de una intensa pasión
del olvido del mundo
en lo profundo de tu abrazo
en el recorrido impetuoso
atento y casi obsesivo
de tu piel sobre mi piel
de tu estremecer sobre mis latidos.

Eras promesa
la promesa de recuperar
un sentimiento perdido
o del despertar de lo que nunca ha sido:
el suelo firme despedazándose a mis pies
los muros derrumbándose a mi alrededor
la inercia absoluta del pensamiento
ante esta idea fija
"quererte" como tal vez te quiero

Pero eras sólo promesa
porque en lo expresivo de tu rostro
en la sutileza de tus palabras
vendías fantasías para que alguien te comprara
(no porque quisieras sino porque sólo con aquello contabas)
mientras yo vendía mis sueños para que me los llenaran
Y así nos enredamos en esta inconcreta trama,
que de la nada misma devino otra nada
(quizá con la diferencia de ser un poco más pesada).

Hay obligaciones que se dudan
y por más firme que sea la decisión
las tristezas no se callan

Mi refugio es creer
que la necesidad no es sentir nada
más que la carencia,
Mi refugio es creer
que eras la soledad disfrazada.