domingo, 30 de enero de 2011

añoranzas de un cuerpo etéreo

Hoy me desperté un poco nostálgica. ¿Qué buen pasado estaría añorando entre sueños? me pregunté. No pude distinguir en seguida el detonante de tal sentimiento, lo cual lo tornó angustiante de pronto. Necesitaba un por qué. A medida que se escurría el tiempo bajo una ducha rápida y frente a un sobrio desayuno, lo angustiante del sinsentido del sentimiento se volvía más espeso, más profundo, más intenso. La pequeña nostalgia llegó a ser una gran tristeza a medio día. Tristeza sin objeto, así a primera vista. Clavada en la boca del estómago, su sabor amargo trepaba por mi garganta hasta las delicadas papilas gustativas de la lengua. Quien tuviera una tristeza sobre la lengua y no pudiera escupirla por carencia de palabras... De la incapacidad de articular un por qué, la ausencia de razones. De esta ausencia, un sinsentido. Y el sinsentido, como siempre, arrastrando al borde del abismo. Serían las tres cuando recordé que aun ayer mi piel sentía tu piel besándome. Pero no podía estar añorando aquello que nunca fue mío, pensé. ¿O sí? ¿O el cuerpo se apropia de lo que la mente entiende que le es ajeno? La tristeza es del cuerpo, de este cuerpo que vuelve a individuarse, a ser uno consigo mismo, a dejar de ser. Por eso es una razón irracional saber y no poder dejar de desear. A medida que ocupaba mayor lugar la entidad del cuerpo, esta materialidad que se sirve de una pequeña palabra para hablar de sí y atribuirse pensamiento, la angustia se disolvía. En última instancia, la tristeza volvióse una nostalgia desteñida de pasiones: el cuerpo fantaseado y la expectativa siempre habían sido más excitantes que la contundente realidad. Un cuerpo sin peso. Etéreo. Remembranzas de una idealización... Y las razones del sentir se volvieron razones del pensar. No, no puede añorarse lo que nunca fue, sentí, y nada añora este cuerpo más que aquello que ha sido pensado por él mismo.

viernes, 28 de enero de 2011

wings




•If you see the wonder of a fairy tale
You can take the future even if you fail•

domingo, 23 de enero de 2011

Cejas

Los que me conocen saben que puedo estar horas dibujando. Si me conocen un poco más, saben que mis típicos dibujos son caras. Pruebo mil y un expresiones, mil y un facciones, juego con posibilidades lógicas de las estructuras óseas y de la musculatura. De gusto, claro. Algún día me dedicaré a estudiar la técnica del dibujo y de la pintura, pero por ahora sólo sigo mis impulsos.


Tengo épocas. A veces me centro en las comisuras de los labios y lo relevante de la más mínima mueca para la expresión global del dibujo. Otras, mi mayor interés pasa por la forma de los ojos. Muchas de las veces, me fascinan las distintas formas de las cejas y lo impactante que resulta para plasmar un determinado perfil lo sutil de su forma y movimiento.

Hoy, cejas. ¿Se nota? Es que quiero mostrarles tres formas que tienen algo en común: son rectas. La mirada dulce e inocente se asocia a la ceja recta. Sabido es que en las animaciones es donde se evidencian las emociones o los estados psicológicos que se asocian a cada forma (las cejas arqueadas en pico, por ejemplo, dibujan expresiones malvadas).


¿Qué les despiertan estas imágenes?
¿Qué expresiones son claramente identificables?
(y la pregunta hollywoodense!!
¿De quiénes son estos pares de ojos?)

viernes, 21 de enero de 2011

el pecado de tomarse en serio

Está en cartelera la película de "el retrato de Dorian Gray". Recuerdo haber visto la versión de A. Lewin (1945) de chica... peliculón en blanco y negro!! Después, siempre me quedé con las ganas de leer el libro, pero por esas cosas de la vida, nunca tuve ocasión. Cuando vi que habían hecho un remake... Bueno, qué mejor excusa? Y acá estamos, leyendo al amigo Oscar como aperitivo antes de pisar (después de muchos meses!) la sala del cine. No les pasa que, cuando hacen una peli basada en una novela, primero van a la novela, y después a la peli? En sentido inverso, hay algo del orden de la creatividad, de la libertad de la imaginación que se pierde en el camino.

Hoy me quedo con una pequeña frase de O. Wilde:

"La humanidad se toma demasiado en serio. Es el pecado original del mundo. Si el hombre de las cavernas hubiera sabido reír, la Historia sería otra."

p.d.: "El nombre de la Rosa" también hubiera sido otra historia si la risa no estuviera tan descalificada por la tradición!



miércoles, 5 de enero de 2011

Jardin d´hiver

Jardin d'hiver
Keren Ann

Je voudrais du soleil vert
Des dentelles et des théières
Des photos de bord de mer
Dans mon jardin d'hiver

Je voudrais de la lumière
Comme en Nouvelle-Angleterre
Je veux changer d'atmosphère
Dans mon jardin d'hiver

Ma robe à fleurs sous la pluie de novembre
Tes mains qui courent, je n'en peux plus de t'attendre
Les années passent, qu'il est loin l'âge tendre
Nul ne peut nous entendre

Je voudrais du Fred Astaire
Revoir un Latécoère
Je voudrais toujours te plaire
Dans mon jardin d'hiver

Je veux déjeuner par terre
Comme au long des golfes clairs
T'embrasser les yeux ouverts
Dans mon jardin d'hiver

Ma robe à fleurs sous la pluie de novembre
Tes mains qui courent, je n'en peux plus de t'attendre
Les années passent, qu'il est loin l'âge tendre
Nul ne peut nous entendre

sábado, 1 de enero de 2011

2011

1/1/11

Ante la incertidumbre de un año que comienza, atravesada por el tiempo que pasa indefectiblemente... algo de Beckett:


¿Dónde ahora? ¿Cuándo ahora? ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Decir yo. Sin pensarlo. Llamar a esto preguntas, hipótesis. Ir adelante, llamar a esto ir, llamar a esto adelante.


El innombrable
(1953)