miércoles, 29 de septiembre de 2010

impulso de muerte

Y después de abrumadora racionalidad en un blog supuestamente supeditado a las pasiones, un poco de impulsividad dionisiaca.

Muerte al escolasticismo filosófico.

Meta ya saben que... Es todo. Por ahora.
"Que fluya, que fluya", y la piedra se hizo arena, y la arena se esparció en el mar.

jueves, 23 de septiembre de 2010

1º precepto de la razón

Pienso...


y luego me complico





Agosto




SUBLIME





Últimos dos fines de semana. No se lo pierdan por nada♥

sábado, 18 de septiembre de 2010

el ser, la tecnología y yo

Una conocida mía tiene un celular samsung con un programita que identifica canciones. Creo que tener ese teléfono sería la solución de todos mis problemas.

Más allá de esta frase trillada que expresa una falsa necesidad, típico de esta sociedad de consumo, me doy cuenta que nunca presto atención a quién canta o a cómo se llama la canción y, en consecuencia, me fascinan 850 mil millones de temas que no puedo buscar en internet porque no tengo ningún dato para rastrearlos. Además, después de un tiempo, directamente me olvido y ya está, eso que tanto me gustó no existe más, nunca existió.

Definitivamente ese programita en algo portátil como un celular o un mp3 sería la solución de toda una secuencia de enrosques que terminan pareciendo problemas de terapia.

;)

Los dejo con una frasecita de un querido maestro:
"El mundo "aparente" es el único; el "mundo verdadero" no es más que un añadido mentiroso..."
F.N.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Películas de István Szabó

István Szabó




István Szabó (1938 en Budapest,Hungría - ) es un director húngaro bastante conocido y, según Wikipedia, es considerado uno de los mejores exponentes del cine de ese país. Se considera que muchas de sus películas caen bajo el género cine de autor, en especial aquellas en las que explora la historia reciente del país desde la perspectiva de su generación (Apa (Padre) 1966; Szerelmesfilm (1970); Tűzoltó utca 25. (1973)). En los '80 y '90 se volvió más masivo con la trilogía Mefisto (1981), Colonel Redl (1984) y Hanussen (1988). Ya en los '90 dirige películas en inglés, entre las que se destacan Sunshine, el amanecer de un siglo (1999) con Ralph Fiennes, y Being Julia (2004), que obtuvo una nominación al Oscar por la actuación de Annette Bening. Dice Wikipedia: "Szabo ha trabajado algunas de sus principales películas con el actor austríaco Klaus Maria Brandauer, y su amigo el director Lajos Koltai. En 1996 recibió el Premio Pulitzer por su serie documental "Los cien años del cine"."






¿Por qué les cuento esto?

Porque estos días estuve viendo Sunshine en la tele, una hermosa película de tres horas que muestra tres generaciones de una familia judía que vive en Budapest, en un comienzo en el imperio Austro-Húngaro y que luego atraviesa el período de Guerras y de turbulentos cambios que acontecieron en la primera mitad del siglo XX. Más allá de las diferentes lecturas que pueden hacerse de la película, la verdad es que me gustó mucho. No profundiza nada en particular, sólo muestra, dejando ver puntitas de enormes icebergs que chocan entre sí y se agitan en las aguas. La temática de las dos guerras mundiales, de cómo se inventaban conspiraciones para justificar determinadas acciones, de cómo los ideales se realizan en Crímenes que, creo yo, no somos concientes que somos capaces de cometer... Todo esto siempre me interesó muchísimo. En este contexto, dos libros que leí de muy chica, 1984, de Orwell, y Un mundo Feliz de Huxley, siempre hacen eco en mi cabeza cuando me pregunto cómo pensar en la sociedad actual, cuando trato de ver el alcance de las consecuencias de los sucesos del siglo pasado y/o de decidir que acciones emprender en pos de sumar un granito de arena para mejorar las cosas. En fin... Cuando busqué al director, me encontré con que también había dirigido Being Julia. Yo recuerdo que fui a verla al cine y que realmente tocó algo adentro mío, esta vez, en relación al arte y a la vida cotidiana del artista. No pretendo hacer un análisis de estas pelis, sólo quiero recomendarlas y que cada uno viva en su mundo interior su propia experiencia.



Subte

Continuación de "Te conocí bailando en un bar" en http://unpocodepasion.blogspot.com/2010/08/te-conoci-bailando-en-un-bar.html
Un vagón del subte A. Vos, agarrado de una de las argollas para no perder el equilibrio, ojeabas por encima del hombro de una mujer canosa un diario que, desde donde yo estaba parada, parecía ser La Nación. Entre tus piernas se tambaleaba una bolsa de cartón de COMPLOT llena de libros y papeles. El verde militar de tu campera resaltaba el pardo de tus ojos y la atención con la que recorrías los titulares. Como ajena a tu mundo, te espiaba balancearte en tu cuento. Cada mueca, cada gesto y cada suspiro iban escribiendo tu presente ante mi, lectora tranquila que intentaba leerte entre líneas.
De repente te saliste de la página para avisarme que nos bajábamos en la próxima estación. Te besé y sólo entonces te hiciste concreto. Llegamos a Loria, me tomaste de la mano y nos dirigimos a las escaleras. Por un momento, me perdí en la fantasía de lo que denominamos "futuro", ya pensando en cómo sería el local que estábamos yendo a visitar y visualizando la realización de nuestro proyecto.
Pasamos por el molinete y me trajiste de vuelta a este mundo con un beso en la mejilla. Recordé todo de pronto. Recordé el escozor de la piel que tu mera presencia me genera, la ansiedad por verte cuando los horarios de la rutina obstaculizan nuestro encuentro, el olvido del mundo en el vasto suelo de tu piel. Recordé, como si fuera sólo una sensación efímera que se disolvería para siempre en el próximo segundo, como la última oportunidad de sentirte tanto, de vivirte... Y te amé en lo inmóvil de la abstracción del transcurrir del tiempo.

domingo, 5 de septiembre de 2010

ART

"Arte nos presenta a tres amigos bien situados, que ponen en peligro su relación a causa de una divergencia de opiniones sobre... el arte. ¿Quién no ha sentido alguna vez unas ganas locas de reírse o de gritar como si le hubieran estafado ante lo que considera el último ultraje o montaje publicitario sobre la nada que nos presenta cierta vanguardia? Uno de los amigos acaba de adquirir un cuadro de aproximadamente un metro sesenta por un metro veinte a un precio... de vanguardia.
La compra desencadena un debate sobre la pintura y el arte en general, una puesta en perspectiva del fenómeno de la creación y, en consecuencia, de las distintas maneras de percibir el mundo. La desproporción entre la causa y el efecto, en la discusión, provoca una serie de altercados violentos y desmesurados que producen finalmente risa. Una risa que surge constantemente de nimiedades -de un tono de voz demasiado condescendiente para el gusto de uno, de la expresión de una grosería insoportable por parte de otro-, y esas nimiedades son las que hacen que todo se altere y acaben con toda posibilidad de comunicación.
¿Hay que elevar al artista a la categoría de divinidad, como hace uno de los personajes de la obra, o es mejor no creer en nada, como propugna otro? Por medio de situaciones incesantemente cómicas, los actores no cesan de dirigirnos sus preguntas. ¿Qué valor hay que otorgar a nuestra percepción de los seres y de las cosas? ¿Hay un pensamiento que se oculta y que intentamos desesperadamente aprehender? En definitiva, ¿no es la aventura humana la revelación del fracaso perpetuo de nuestras aspiraciones y el aviso de nuestros límites? En un juego dramático que rechaza representar la anécdota, se revelan las grandes preguntas que se plantea la sociedad moderna: una sociedad de mercado en la que el dinero es la referencia de calidad, en la que el compromiso no está dictado por la defensa de unos ideales sino por la defensa de los interesas particulares. Y, al final, el valor de los individuos no reside en lo que son, sino en lo que se puede hacer con ellos. Unos retos, un gran debate público, presentados en forma divertida en la tribuna de un teatro que brilla por su vivacidad y su humor."
Josep María Flotats
sobre
ARTE
de Yasmina Reza.